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Plantas que crecen sin sol

Plantas que crecen sin sol

Si habéis visto la película ‘La Carretera’, basada en la novela homónima de Cormac McCarthy, sabéis lo horrible que es la perspectiva de imaginarnos un mundo en el que la luz solar no llega a la tierra y en el que, por lo tanto, toda vida vegetal es arrasada. Y es que la supervivencia de nuestra especie está directamente ligada a la de la vida vegetal, y la de ésta va unida a la luz solar. Hasta la fecha, la ciencia no había podido encontrar una alternativa para la pervivencia de plantas y flores en el peor escenario posible, es decir, un escenario en el que la luz del sol no llegara a la tierra de manera suficiente para favorecer la fotosíntesis. Un reciente estudio podría representar el primer paso de una verdadera revolución en el mundo de la agricultura, la botánica y la tecnología.

Desde la Universidad de Wisconsin-Madison se ha desarrollado en los últimos años una tecnología orientada a ‘engañar’ a los fitocromos de plantas y flores, de manera que asuman que están recibiendo luz en circunstancias de completa ausencia de ella.  Estas proteínas, presentes en los organismos vegetales, actúan como fotorreceptores. En este sentido, determinan los procesos de crecimiento, floración o crecimiento de plantas y flores.

Aplicaciones en agricultura intensiva

Los científicos e investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison dicen haber descubierto la estructura de estos fotorreceptores, de manera que se puede alterar su funcionamiento para que la respuesta química que regula las funciones antes mencionadas no dependa sólo de la recepción de luz solar.

Esto permitiría, en un avance revolucionario para la agricultura, realizar cultivos más intensivos, en la medida que las plantas podrían cultivarse más juntas, ya que los espacios de sombra no incidirían en el desarrollo de las mismas. Las plantas a pleno sol absorben luz roja, mientras que aquellas que crecen a la sombra se conforman, prácticamente, con luz infrarroja.

El estudio establece que, alterando los fitocromos de las plantas se puede ‘crear’ en éstas la sensación artificial de estar a plena luz, incluso en situaciones de sombra, de manera que pueden crecer y desarrollarse o florecer en circunstancias perfectamente normales. La mano del hombre engaña, pues, a la planta.

El siguiente paso en la investigación pasa por ver si su aplicación en cultivos más intensivos es posible, incluso en situaciones de privación casi total de luz solar, en invernaderos e incluso interiores de edificios.

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